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martes, 16 de octubre de 2012

Amenaza de crisis alimentaria

Amenaza de crisis alimentaria

Según las previsiones, la población mundial va a pasar de los 6.500 millones de habitantes actuales a 9.200 millones en el año 2050. "Esto requerirá un aumento en la producción de alimentos y habrá que duplicar la producción agrícola para satisfacer el crecimiento demográfico", explica el Director General de la FAO.
Producir más para alimentar al mundo se convierte en un negocio rentable
Producir más para alimentar al mundo, se convierte así en un negocio rentable. La procedencia de esos inversores es variada: países ricos del Norte, Estados Unidos en primer lugar; muchos europeos; algunos asiáticos, como Japón y Corea, que no son autosuficientes; y también países del Golfo, muy implicados en esta carrera por hacerse con tierras. Igualmente, potencias emergentes como China o India, con necesidades crecientes y medios para cubrirlas.

Mirando al 'Sur'

Los destinos más cotizados por los nuevos inversores son las zonas más pobres del planeta: el continente africano, por su enorme potencial agrícola, Asia Central, América del Sur y Europa del Este. Está en juego la creación de un nuevo Orden Agrícola mundial, con sus ganadores y perdedores.
"Es un fenómeno de proporciones alarmantes, un gigantesco Monopoly mundial para la adquisición de tierras de cultivo", dice Olivier de Schutter, Relator Especial de Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación.
Es un gigantesco Monopoly mundial para la adquisición de tierras de cultivo
El documental "Planeta en venta" plantea el debate sobre el beneficio real que obtienen los países propietarios de las tierras con estas inversiones. En la mayoría de los casos, los recién llegados pueden crear una sociedad en horas, importar su propia maquinaria sin pagar aranceles y beneficiarse de exenciones fiscales. Países pobres, como Etiopía, no están en situación de imponer sus condiciones a los arrendadores. Y en el caso de que lo hagan, ¿negocian por el bien de la población o por el de unos pocos?. La respuesta está en los contratos que firman, pero ni los estados ni las empresas extranjeras son transparentes.
El gobierno de Madagascar cayó cuando se constató que iba a arrendar un millón trescientas mil hectáreas durante un siglo, con la única promesa de creación de puestos de trabajo e infraestructuras. Sin ningún pago, impuesto o depósito. Para muchos, se trata de una clara apropiación de tierras que sólo beneficia a las élites locales y a las corporaciones multinacionales y reclaman un marco que obligue a hacer públicos los datos de las negociaciones.
http://www.rtve.es/television/20110511/documentos-tv-planeta-venta/431792.shtml

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